Llegamos a la ya sexta temporada
de la serie sobrenatural del verano por excelencia. Ya por el título se da a
entender que me ha gustado más que las últimas temporadas, con las cuáles hacía
procrastinación hasta límites insospechados; de hecho esta temporada comenzó de
la misma forma, sin embargo, las buenas críticas que leí en Twitter me hicieron
tragarme la temporada completa en poco más de un día, tardando más porque me
faltaban capítulos que descargar.
A partir de aquí spoilers del transcurso de la temporada seis de ‘True
Blood’.
Esta temporada suponía un cambio
drástico con respecto a las anteriores debido al cambio de showrunner que ha
sufrido la serie y que, en mi opinión, ha sido para mejor. Pero no solo esto ha
sido un punto positivo, el hecho de que la temporada se viera reducida a 10
capítulos ha permitido que las tramas fueran más rápidas e interesantes,
haciendo que la trama comenzara antes que otros años, aunque hay excepciones.
La trama de Alcide y Sam por
suerte este año las han unido, y aunque el resultado ha sido bastante pésimo,
su historia finalizó alrededor del capítulo 7, ¿lo malo? Que la próxima
temporada tendremos más Sam y Alcide, sobre todo de este último, que ahora
resulta ser que está con Sookie .
La trama Bellefleur, como yo la
llamo, me ha encantado, aunque todo lo relacionado con el entierro no me gustó
mucho, quizás porque de aquí sale la razón de que Sookie y Alcide estén juntos.
Mención aparte a las hijas de Andy, que al comienzo de la temporada hacían de
alivio cómico a la trama.
La trama de Sookie no ha estado
nada mal, mejor que otros años, ya que teniendo en cuenta que es la
protagonista, llevaban un par de años que la tenían muy olvidada, además,
siempre es un placer ver a Anna Paquin en pantalla. Lástima que al final
Warlow, quien mató a papá y mamá Stackhouse para salvar a Sookie y que sus
padres no la mataran, resultara ser el malo de la temporada, porque a mí me
gustaba muchísimo más para Sookie que cualquier otro vampiro, hombre lobo o
bicho raro con el que se haya liado anteriormente.
Y dejamos para el final la mejor
trama de todas, la trama vampírica, este año aderezada con la vuelta de una
Anna Camp más pasada de rosca (y más católica) que nunca, de verdad espero que vuelva
la próxima temporada. Ese desenlace en el que Bill les da al resto de vampiros
de su sangre para que puedan sobrevivir a la luz del sol, nos regala una docena
de escenas en las que vemos cómo los vampiros disfrutan del calor solar,
sencillamente geniales.
Por último comentar que los
últimos minutos del final de temporada nos hace ver cómo va a desarrollarse la
próxima, a mi forma de ver, mucho más compacta con respecto a la trama y sin
tramas secundarias tontas (esperemos) de Sam y Alcide.
Hasta aquí esta crítica.
Un saludo.
